Good Behavior | Temporada 1

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Un asesino a sueldo y una ladronzuela ex-adicta a las drogas viven aventuras en medio de un tira y afloja sentimental… poco después de comenzar Good Behavior, la rebuscada premisa inicial queda reducida a la anécdota. El asesino interpretado por Juan Diego Botto deja de matar en el segundo capítulo, y lo hace por amor. La tensión sexual no resuelta, por lo tanto, también se difumina casi desde el principio, dejando a Michelle Dockery, una white trash muy lista y de pasado escabroso, sola para tirar del carro. Son sus problemas familiares y con la justicia el material del que está hecha la serie.

Para colmo, el desarrollo de los capítulos mantiene una integridad monolítica. Si comienzan en un bar, terminan en el bar, dejando poco espacio para la evolución de la trama. El asesino, reconvertido en chófer y apoyo sentimental de la ladrona, nos pasea por una serie de escenarios donde transcurren los conflictos, en ocasiones nimios. Los personajes que encontramos allí, en contraste, resultan radicales, excesivos, como si los guionistas intentaran rebajar el almíbar general con escenas chocantes y extremas.

Good Behavior es lo que pasa cuando introduces a los personajes de The Wire en el pueblo de las chicas Gilmore. Lineal y carente de cualquier aliciente extra, te acostumbras a desear que el capítulo acabe para que el próximo traiga alguna novedad, y terminas olvidando a dónde van esas personas y qué diablos haces tú observándolas.

Filmaffinity: 6.6
IMDb: 8.2

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