Taboo | Temporada 1

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Taboo narra la historia de James Delaney, un viajero y comerciante británico que regresa a casa, un sucio y corrupto Londres pre-victoriano, para reclamar la herencia de su difunto padre. Le espera una medio hermana, un criado respondón y un sinfín de problemas: su diabólica reputación le precede y, para colmo, uno de los items de la herencia corresponde con un trozo de tierra en Estados Unidos que resulta clave para el devenir de la guerra anglo-estadounidense.

Tom Hardy protagoniza, produce y escribe el guión, en colaboración con su padre, basado en un relato original del propio Hardy. Estamos sin duda ante una obra personal, tal vez una obsesión. Desde los títulos de crédito hasta el último figurante todo parece cuidado y elegido con mimo. Hardy ha creado una obra a su imagen y semejanza: magnética, inteligente y, en ocasiones, excesiva.

También se ha rodeado de un elenco que fácilmente podríamos ver en cualquier película de Hollywood: Oona Chaplin, Jonathan Pryce o Franka Potente son algunos de los nombres más reconocibles. La soberbia ambientación, donde destaca ese lugar fronterizo, mitad playa mitad puerto, una especie de ciénaga seca donde los protagonistas pasan gran parte del tiempo, y las interpretaciones son su mayor virtud. El guión no escatima en giros y sorpresas, pero adolece de cierta amplitud de miras: toda la trama gira en torno a un mismo hecho, ese terreno estadounidense en posesión de Delaney que varios gobiernos y particulares quieren arrebatarle de sus manos. Es un juego del ratón y el gato donde el demoníaco personaje interpretado por Hardy siempre parece estar un paso o dos por delante.

He hablado de corrupción, de ciénagas, del demonio que es Delaney, pero podría seguir: asesinos, prostitutas, “desviados”, torturadores, y, en última instancia, el pecado de tabú que da título a la serie (totalmente desaprovechado, por cierto). La versión de Hardy del Londres de principios del siglo XIX no podría ser más oscura. Su personaje es un diablo al que todos teme, mitad hechicero mitad rey del hampa. Sus colaboradores, flor y nata de los bajos fondos, lo temen, y lo odian sus enemigos, enriquecidos esclavistas, reyes corrompidos por la enfermedad. Solo el personaje de Lorna Bow arroja cierta luz, pero no es suficiente: la oscuridad es opresiva y lo gobierna todo.

No hay claroscuros en Taboo, ni cambios de tercio. No hay nada excepto pesimismo, dolor y el presentimiento de una tragedia. ¿Es posible mantener un tono tan fúnebre sin resultar amanerado, o incluso ridículo? ¿Podrá una muy probable segunda temporada darnos otro espacio, otra trama y, quién sabe, un tono más matizado? Sea como fuere, estaremos ahí para comprobarlo.

Filmaffinity: 7.5
IMDb: 9.1

 

 

Sherlock | Temporada 4

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Es bien sabido que tras la muerte de Sherlock Holmes en El Problema Final (1893), sus admiradores más fanáticos llenaron Londres de crespones negros en homenaje al genial detective. Fue la presión social, entre otras cosas, lo que obligó a Conan Doyle a resucitarlo y escribir sus aventuras hasta bien entrado el siguiente siglo.

Desde entonces y hasta ahora, Sherlock Holmes sigue siendo uno de los personajes preferidos del mundo occidental, tan popular que incluso hay quien olvida su carácter ficticio. La cantidad de adaptaciones que ha sufrido es abrumadora, incontable, y una de las más exitosas acaba de terminar, tal vez para siempre.

Sherlock, la adaptación de la BBC, prometía un ritmo ágil, casi desbocado, y la total modernización del mito. Las nuevas tecnologías impactan de lleno en la historia, y Watson ya no escribe folletines sobre su amigo sino un blog, y Holmes vive pegado al teléfono móvil. El ritmo de la serie es propio de las redes sociales: vertiginoso, fragmentario, lleno de trucos y fuegos de artificio. Este nuevo Holmes es además increíblemente inteligente, mucho más que cualquiera de sus iteraciones anteriores. En un segundo es capaz de deducir… cualquier cosa, en realidad, y suele gastar el resto del tiempo en relatar, a velocidad de locutor de fútbol, los vericuetos lógicos que ha seguido.

Este Holmes casi inmediato juega con ventaja, y pone el listón altísimo para los propios guionistas. ¿Qué pueden hacer ellos ante el monstruo que han creado? Todos los casos que resuelve saben a poco. Es difícil engañar a quien es capaz de deducir toda una biografía a partir de la cáscara de un limón. Para lograr algún tipo de desafío, o para dar la sensación de que Holmes encuentra alguna dificultad, cada capítulo es más enrevesado que el anterior, aunque todo quede en la superficie. Al final, los casos tienen el mismo encanto naíf que los que escribió Conan Doyle hace un siglo, pero encuadrados en un mundo muy distinto y resueltos por un personaje convertido en caricatura.

Holmes es más listo, mucho más, pero también más antisocial, más maleducado, más cualquier cosa. En este videoclip de larga duración todo es excesivo y roza lo grotesco. Sherlock, de la BBC, presenta una factura impresionante, intenta abrumarnos y lo consigue, pero no cala y sus capítulos se van de nuestra memoria tan rápido como han llegado. Lo que podría haber sido la adaptación holmesiana definitiva de nuestro tiempo, acaba por aburrirnos con su obsesión por moverse siempre a toda velocidad, sin descanso, directa al precipicio.

Filmaffinity: 8.0
IMDb: 9.2

Lo Mejor del 2016 (Bonus Track)

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War and Peace

¿Por qué esta última versión de Guerra y Paz es tan buena? La BBC tiene sobrada experiencia adaptando clásicos de la literatura mundial, pero no siempre quedan tan bien. En este caso, al excepcional elenco hay que unirle la elección del tono y dirección artística. Lejos del acartonamiento visto en otras ocasiones, esta War and Peace es totalmente natural, fluida. El secreto es sencillo: los actores, británicos en su mayoría, no fingen ser rusos. Todo es inglés en estos palacios de San Petersburgo, en estos campos de batalla napoleónicos. Lo ruso se limita a los nombres de los personajes y a la emocionante banda sonora, un sacrificio que termina compensando.

Filmaffinity: 7.3
IMDb: 8.2

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The Night Manager

En The Night Manager se cumplen y desarrollan todos los tópicos de género del infiltrado. Tenemos un malo malísimo, una conspiración que impide saber en quién puede confiar el héroe, y una subtrama sentimental que amenaza con mandar todo al garete. Pero la narración tiene nervio, las interpretaciones son creíbles (destacando el villano Hugh Laurie, que logra repugnarnos) y los giros de guión son contenidos y elegantes al más puro estilo de la televisión británica.

Filmaffinity: 7.0
IMDb: 8.2

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Stranger Things

La serie de Netflix ha sido considerada por unanimidad una de las sorpresas del año. ¿Es para tanto? La nostalgia y el homenaje continuo pueden fascinar a muchos y aburrir a unos cuantos, pero lo que de verdad enturbia Stranger Things es la sospecha de que tras ese aparataje ochentero no hay nada más. En cualquier caso, es evidente el cariño y la atención al detalle que han puesto en ella, y se echaba en falta un reparto joven tan realista y encantador. La segunda temporada decidirá si se convierte en algo más que en una curiosidad pasajera.

Filmaffinity: 8.0
IMDb: 9.0

Lo Mejor del 2016

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Horace and Pete

Horace and Pete representa el no va más de la tragicomedia moderna. Muerte, enfermedad (mental y física), asesinatos, mentiras, abandonos… ninguna desgracia queda fuera del centenario bar donde transcurre la acción. Como si fuera un reverso tenebroso de Cheers, los parroquianos de Horace and Pete son alcohólicos, charlatanes y desgraciados, y sus dueños viven obsesionados con su propio pasado de infelicidad y abusos. A pesar de todo, Horace and Pete es una comedia, y esa es la razón por la que Louis C.K. necesitaba el control total sobre su obra y terminó buscando refugio en internet: para poder abofetearnos a gusto y hacernos reír con los excesos de esta obra singular y seguramente irrepetible.

Filmaffinity: 7.9
IMDb: 8.9

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The OA

No conozco a nadie a quien el final de The OA no haya dejado un sabor agridulce, cuando no directamente una severa decepción. “Estafa” podría ser uno de las valoraciones más repetidas, y no puedo discutirlo. Pero no deberíamos olvidar que para llegar a ese ridículo final hemos tenido pasar por ocho capítulos de excelente ritmo narrativo, con excelentes e hipnóticas interpretaciones. La historia y atmósfera de The OA, su originalidad, es suficiente para colocarla entre lo mejor del año, y hacernos esperar con interés su próxima temporada.

Filmaffinity: 6.9
IMDb: 8.2

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The Night Of

HBO vuelve a darnos un drama de policías y abogados detallado y realista. A lo largo de sus ocho episodios, se desgrana cada uno de los aspectos de la implicación de un joven musulmán en el asesinato de una joven de clase alta caída en desgracia. La ambigüedad moral y las distintas caras de la justicia americana quedan representadas con atención al detalle y genuina factura clásica.

Filmaffinity: 7.9
IMDb: 8.7

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The Crown

The Crown relata el larguísimo y fecundo reinado de Isabel II, con todas sus polémicas, pequeñas revoluciones y puntos negros. La relación de la corona con el gobierno sirve como excusa para repasar el interminable catálogo de sutilezas, leyes no escritas y tradiciones que sustentan una institución como esa en un país tan aficionado a las costumbres como el británico. La excelente factura y la delicadeza de sus creadores convierte cada episodio en un placer ligero que, en ocasiones, sabe a poco. La vida de estas personas gira en torno a detalles tan nimios que, cuando se acumulan uno tras otro, pueden llegar a enervar.

Filmaffinity: 7.7
IMDb: 8.9